La Batalla del Ebro fue el último escenario de la sanguinaria Guerra Civil Española. Esta, tal y como su nombre indica tubo lugar en las tierras del Ebro entre el 25 de Julio y el 16 de Noviembre de 1938.
La batalla se inició a las 0:15 horas de la madrugada del 25 de Julio de 1938 cuando los republicanos cruzaron el río Ebro por distintos puntos entre Mequinensa y __Amposta__ rompiendo las líneas defensivas del ejército franquista que estaba al otro lado.
El coronel Franco, general de las tropas franquistas, quería de todas las maneras posibles recuperar el territorio perdido en Cataluña habiendo ya realizado el primer paso con Lérida que se encontraba ya bajo sus manos.
La batalla de l'Ebre
Su posición convirtió este enfrentamiento en uno de los conflictos más sanguinarios y duros, con 115 días de lucha y unos 130.000 muertos entre ambos bandos, muchos de los cuales reposan aún mal enterrados en algún lugar, que posiblemente, desconocían.
Este enfrentamiento determinó la finalización de la segunda repúblicay la victoria de las tropas franquistas.
En las sierras y pueblos de la comarca donde sucedió esta confrontación aún se pueden encontrar vestigios que nos obligan a echar una mirada al pasado y a recordar aquellos 115 días de crueles combates que además de marcar la vida de aquellos que lucharon allí, dejó huella en el territorio con refugios, trincheras, casas derribadas y pueblos destruidos.
*Un poco de historia… la Batalla del Ebro*
La batalla se inició a las 0:15 horas de la madrugada del 25 de Julio de 1938 cuando los republicanos cruzaron el río Ebro por distintos puntos entre Mequinensa y __Amposta__ rompiendo las líneas defensivas del ejército franquista que estaba al otro lado.
El coronel Franco, general de las tropas franquistas, quería de todas las maneras posibles recuperar el territorio perdido en Cataluña habiendo ya realizado el primer paso con Lérida que se encontraba ya bajo sus manos.
Este enfrentamiento determinó la finalización de la segunda repúblicay la victoria de las tropas franquistas.
En las sierras y pueblos de la comarca donde sucedió esta confrontación aún se pueden encontrar vestigios que nos obligan a echar una mirada al pasado y a recordar aquellos 115 días de crueles combates que además de marcar la vida de aquellos que lucharon allí, dejó huella en el territorio con refugios, trincheras, casas derribadas y pueblos destruidos.